RSS twitter.com Facebook Boletín por Correo
Google+

Foro MiMecánicaPopular
Suscríbete al Boletín
Video del día (9)
Búsqueda personalizada

Webs Amigas
El Taller
de Rolando

Todo sobre Hornos Artesanos







Políticas de privacidad



Click para ver más grande Estás leyendo parte de la revista de Diciembre de 1979
Recomienda este artículo a un amigo Recomienda este artículo a un amigo
Filatelia - por Ignacio A. Ortiz Bello
La Navidad Filatélica
por Ignacio A. Ortiz-Bello (AHPFN)
 
La Navidad Filatélica
 
Cada año, al celebrarse la Natividad del Niño Dios, el mundo asume una postura de alegría nueva y adorna sus calles, edificios, vitrinas, árboles y casas a fin de hacer palpable su alegría. Alegría que comparten miles y miles de filatelistas alrededor del mundo, pues casi un centenar de países hoy día emite anualmente sellos alusivos a tan grande ocasión, sellos que muy pronto van llenando las páginas de su álbum para darle a todos la oportunidad de participar en esa alegría renovadora.

Canadá fue el primer país emisor de un sello alusivo a la Navidad, no precisamente dedicado a honrar la fiesta navideña, ya que con el mismo se conmemoraba el establecimiento de una tarifa postal uniforme a todo el imperio británico, lo cual coincidió con la celebración de la Navidad del año 1898. Después, siete años más tarde, con un motivo netamente navideño y fines humanitarios, Rumanía emitió un sello en el que aparece un ángel anunciando el nacimiento del Niño Dios.

Paralelamente y también a principios de siglo, durante las festividades de la Navidad, un empleado del correo dinamarqués llamado Einar Holboll tuvo la feliz y humanitaria idea de pedir al gobierno que emitiera un sello de uso voluntario, para ser usado en la correspondencia durante los días festivos de la Navidad, con el cual recaudar fondos para los necesitados, los enfermos de tuberculosis, etc. El rey Cristian IX acogió con gran entusiasmo la idea y lo dispuso todo a fin de hacerla una realidad. Y en la Navidad correspondiente al año 1904, el Correo de Dinamarca emitió un sello para uso voluntario por un período de 30 días, que llevaba impresa la efigie de la reina Luisa, en hojitas de 50 sellos y con un valor de 2 ore cada sellito.

El autor del sellito de Navidad nombrado Einar Holboll se sentía el hombre más feliz de Dinamarca, su idea era realidad y muy pronto se convirtió en una figura muy popular en su país, pues también otros países le imitaron con Suecia a la cabeza en 1905, Noruega en 1906 y después Bélgica, Suiza y Holanda.

Einar Holboll fue condecorado en 1909 por el rey de Dinamarca y ascendido a Director de Correos de Charlottenlund, también Suecia e Italia le concedieron honores y en 1924 tuvo el placer de asistir a la Convención de la American Tuberculosis Association en la ciudad de Atlanta, Estados Unidos. Einar Holboll falleció en el año 1927 y le fue erigido un monumento donde se leía: "Al padre de los sellos de Navidad".

Los sellos Antituberculosos, nombre con el que comúnmente se les conoce, son emitidos con carácter semi-postal para uso durante la festividad navideña en muchos países; en otros, instituciones caritativas y de lucha contra la La Navidad Filatélicatuberculosis, emiten sellos sin valor postal y de adquisición enteramente voluntaria, para recaudar fondos. También y coincidiendo con los meses en que se "palpa" la alegría navideña, instituciones de ayuda a los ciegos, escuelas para huérfanos y niños pobres, organizaciones de lucha contra diversas enfermedades, se valen de la venta voluntaria de sellos para adquirir fondos con los cuáles sostener su humanitaria labor.

El coleccionismo de sellos navideños, emitidos por el correo de muchos países para uso postal, constituye una temática muy bella y popular entre la generalidad de los filatelistas, casi pudiéramos decir que es la que con más adeptos cuenta. El enriquecer una colección con los sellos semipostales y los no-postales, cosa que se ha puesto muy de moda, es en nuestra opinión una idea muy loable y bella, pues así se contribuye con las organizaciones que emiten estos sellos y al mismo tiempo añadimos colorido a nuestra colección.

Fuente: Revista Mecánica Popular - Volumen 32 - Diciembre 1979 - Número 12

Leida : 6883 veces


Mecánica Popular-Copyright (c) 2010 Hearst Communications, Inc. All Rights Reserved.
Idea original de Mi Mecánica Popular por: Ricardo Cabrera Oettinghaus