RSS twitter.com Facebook Boletín por Correo
Google+

Foro MiMecánicaPopular
Suscríbete al Boletín
Video del día (9)
Búsqueda personalizada

Webs Amigas
El Taller
de Rolando

Todo sobre Hornos Artesanos







Políticas de privacidad



Click para ver más grande Estás leyendo parte de la revista de Octubre de 1987
Recomienda este artículo a un amigo Recomienda este artículo a un amigo
Filatelia - Nueva Zelanda -Octubre 1987
por Ignacio A. Ortiz Bello

Esta ex colonia británica nace al mundo filatélico el 18 de julio de 1855 al emitir sus primeros sellos, sirviendo para el diseño de los mismos las famosas “cabezas de Chalon”, reproducidas en muchas emisiones de los países británicos y que tienen su origen en los retratos pintados por el Alfred Edwars Chalon en 1837.

Al igual que las demás ex colonias británicas, Nueva Zelanda gozó de gran popularidad entre los coleccionistas amantes del mundo británico. Y para los que estaban a la caza de países exóticos y lejanos, todas estas islas del Océano Pacífico resultaron piezas muy buscadas.

Nueva Zelanda fue descubierta por el navegante neerlandés Abel Tasman en el año 1642, y estudiaba por el marino inglés James Cook entre 1769 y 1777, y comenzó a ser colonizada a partir de 1814, en medio de sangrientas luchas contra los indígenas maorís. En 1840, mediante el Tratado de Waitangui, el país se convirtió en colonia inglesa, y en 1907 en dominio. Actualmente es un Estado independiente dentro de la Comunidad Británica.

Situado en el Sur del Océano Pacífico a unos 1,1750 kilómetros al SE de Australia, el país está formado por las islas principales del Norte y del Sur (separadas entre sí por el estrecho de Cook), la de Stewart (separada de la del Sur por el estrecho de Foveaux), varias islas e islotes adyacentes, el grupo Chatam y otras dependencias. La isla del Norte, de origen volcánico, debe su configuración a los volcanes recientes. El espectáculo de la actividad volcánica neozelandesa es uno de los grandes atractivos al turista, encontrándose activos muchos volcanes menores y los principales, el Ruapehu, el Ngauruhoe y el Tongariro.

La actividad filatélica en Nueva Zelanda continúa bastante ligada a ese gran “mundo filatélico” que emana de Londres y, claro está, por su proximidad geográfica-idiomática-cultural está muy ligada a Australia, y tanto es así que para los australianos el coleccionar sellos de Nueva Zelanda es algo casi propio. En la ciudad capital, Wellington, y en la de mayor población, Auckland, se han realizado algunas exhibiciones filatélicas que patentan las existencias de núcleos de coleccionistas ávidos por demostrar sus colecciones de sellos locales y del extranjero, siendo estas exhibiciones algunas veces patrocinadas por sociedades ajenas a la filatelia y con el concurso de los pocos comerciantes filatélicos que allá existen.

Los filatelistas que se interesen por Nueva Zelanda, deben tomar en cuenta las dependencias o territorios asociados a Nueva Zelanda que pueden ser incorporados como parte de esta colección, siendo los mismos las Islas Cook, Niue, Tokelau y la Tierra de Ross.

A los filatelistas que deseen tener más amplia información sobre los sellos de Nueva Zelanda y sus dependencias, les sugerimos escriban a New Zealand Post Office, Philatelic Bureau, Wanganui, New Zealand, Pacific Ocean. Los comerciantes pueden adquirir sus sellos escribiendo a la dirección antes mencionada o a New Zealand post Office in America, Unicover World Trade Corporation, 1 Unicover Center, Cheyenne, Wyoming 82008-0001, Estados Unidos de América.
Clic en cada página para ver más grande y claro
Filatelia - Nueva Zelanda -Octubre 1987 Filatelia - Nueva Zelanda -Octubre 1987
Si deseas comentar algo sobre este artículo, lo puedes hacer en el siguiente enlace:
Foro Internacional de Filatelia Ignacio A. Ortiz-Bello
.: Forma parte de la comunidad Filatélica Clic Aquí :.

Fuente: Revista Mecánica Popular - Volumen 40 - Octubre 1987 - Número 10
Leida : 4382 veces


Mecánica Popular-Copyright (c) 2010 Hearst Communications, Inc. All Rights Reserved.
Idea original de Mi Mecánica Popular por: Ricardo Cabrera Oettinghaus